A giant collision dumps enormous energy into an icy moon, but new simulations show that shattered fragments shed the heat rapidly—so smaller moons can lose existing oceans or fail to form oceans that would otherwise have developed.
Una colisión lo suficientemente poderosa como para romper una luna helada en una nube de escombros parece, a primera vista, ser una forma eficiente de formar un océano. El impacto convierte el movimiento en calor. La gravedad une las piezas. La luna reconstruida debería comenzar su segunda vida con hielo más cálido y tal vez … Read more